ENGRILLETADA
Es una sensación muy extraña la que hoy día me invade, a través de unos invisibles grilletes, me siento crucificada. Todos y cada uno, van tirando por su lado. Mi hijo con menos fuerza, a mi muñeca izquierda se dedica, mientras el resto de familia, en la derecha se concentra. Mis tobillos entregados, con tesón a mi trabajo. Solo falta que alguien ponga una soga en mi cuello y con una leve presión, me rendiré resignada.