DE NUEVO INEXISTENTE

Si el camino es duro y mis botas están rotas, serán mis pies los que sufran. Si mi cuerpo está cansado y mi mente rota, para muy poco valdré. Si la tristeza me invade y mi corazón es frágil, se apoderará de mí la congoja. Si mis sueños se han roto y no encuentro refugio, simplemente moriré. La inexistencia como siempre me espera, para acogerme en el limbo de los cobardes.