Introducción
La ciencia de la alimentación ha progresado muchísimo en los últimos años, de modo que hoy se sabe perfectamente qué alimentos son beneficiosos para la salud y proporcionan la máxima vitalidad y claridad mental y cuales son perjudiciales para el cuerpo conduciendo a la vejez prematura, las enfermedades y el deterioro de la belleza.
Modernos experimentos emprendidos con objeto de averiguar el por qué del envejecimiento prematuro, han demostrado que los animales sometidos a un régimen forzado de alimentación antinatural, es decir un régimen contrario a sus costumbres, no sólo enferman gravemente sino que acaban por desarrollar un estado de envenenamiento fatal que los conduce incluso a la muerte.
Con el transcurso del tiempo la alimentación del hombre ha ido apartándose cada vez más de la alimentación natural que le corresponde por constitución y naturaleza; la consecuencia no ha podido ser más deplorable, pues hoy en día el hombre es un ser enfermo y de corta vida, que en la mayoría de los casos no puede ser feliz y no emplea bien sus facultades.
En la actualidad, la idea de que es imprescindible seguir un régimen adecuado de alimentación está fuertemente arraigada. Las instituciones científicas se han visto obligadas a admitir que el consumo de carnes, pescados y huevos es dañino para el cuerpo.
El movimiento Hare Krishna siempre ha sido un exponente en contra de la violencia a los animales, la drogadicción y la explotación humana. Grandes personalidades como Mahatma Gandhi, George Harrison, Cassius Clay, Albert Einstein, Thomas Edison, Sócrates, y muchos otros han sido vegetarianos.
Muchas personas creen que ser vegetariano es sólo comer ensaladas y frutas; ¡no!, a tu alcance tienes mucha variedad. La variedad es la madre del disfrute y existe una innumerable cantidad de recetas vegetarianas, tales como verduras, legumbres, dulces, panes, yogur, queso, etc. Incluso puedes adaptar cualquier tipo de comida internacional a lo vegetariano.
Más allá de los intereses de la salud, la psicología, la economía, la ética y aún el karma, el vegetarianismo posee una dimensión espiritual más elevada que puede ayudarnos a desarrollar nuestra conciencia; por eso debemos preparar estos alimentos como una humilde ofrenda al Propietario Supremo de todo lo que existe: Dios.