Postfacio
No sabría bien explicar de donde vino La mujer que vino del espacio. El relato iba a ser más corto y tratarse de un accidente, un escape y un rescate, pero obviamente había en mi cabeza otra historia que quería contarse. Quise que la protagonista fuera una mujer, para variar. El aire “beduino” se prestó, espero que sin llegar a la exageración, al empleo de una lengua ficticia con sonido vagamente árabe.
En el fondo La mujer… es una historia sobre los vacíos y sobre la alternancia equilibrada entre cambio y permanencia, sin la cual se acaba en estancamiento o en incomunicación. En la superficie no puedo menos que notar mi obsesión por el desierto, que es el más común de los ambientes en mis cuentos.