2016, mayo
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Ayer pasó algo que me enfureció mucho. Estábamos sentados en la terraza del bar al que vamos los jueves después del trabajo, cuando de pronto Edu se levanta y va andando hasta el paso de peatones sin decir nada. Eso me llamo la atención porque la última vez que paso algo parecido nos habían robado una bandolera.
Edu se para delante del paso, al otro lado un cachorro de labrador al lado de una chica. Y de pronto el cachorro se pone a cruzar. En ese mismo momento veo como un coche bajando por Arturo Soria pasa a punto de golpear al perro, si es que no llego a rozarle. Menos mal que cuando el coche paso el perro simplemente estaba asustado. Estuvimos a punto de presenciar una desgracia.
De esta situación hay dos cosas que me enfurecen. Lo primero es el coche, que estaba circulando por Arturo Soria a 70 km/h aproximadamente. Por estos imprevistos es por lo que en ciudad no se puede circular a mas de 50, incluso en algunas ciudades y poblados lo bajan a 40 de forma genérica. Ya cuesta detener completamente un coche a 50, imposible reaccionar a un imprevisto de este tipo a 70. Podría haber sido un niño, una persona saliendo de su coche que se tropieza, etc.
La otra cosa que me enfurece es que el perro fuera suelto cerca de una calle. Solo es un cachorro, son totalmente impredecible. ¿A quién se le ocurre llevar sin correa a un cachorro? Y es que yo había supuesto que el perro era de la chica, ya que estaban juntos. Pues no lo era, aún así considero que podría haberle agarrado para evitar que cruzara. Pero supongo que la chica no lo pensó. Lo que de verdad me molesta fue que un minuto después apareció un tío con una correa buscando al perro. Que falta de responsabilidad dejar libre al perro cerca de una carretera. Además aparecer un minuto después con toda la tranquilidad del mundo. Si Ada se aleja de mi y se dirige hacia un lugar peligroso me dejo las piernas corriendo para que no le pase nada.
Aunque el perro no fuera del chico me sigue pareciendo una falta de responsabilidad. Si alguien te lo ha confiado para sacarle a pasear tienes el deber de evitar que algo malo le pueda pasar.
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Termina mayo y casi no he escrito nada, así que voy a hacer un resumen. El doce fue mi cumpleaños, y tuve que madrugar. Tenía que hacer la prueba de circuito cerrado del permiso A2. Me desperté con muchos nervios, con ganas de vomitar, pero sin arcadas. Y todo porque no me sentía del todo preparado para pasarla. La situación cambio al llegar al circuito y comenzar la media hora de prácticas antes del examen. Todo me estaba saliendo bien, por lo que me calmé.
Tres nos presentábamos, así que nos tuvimos que alternar probando la moto que íbamos a usar en la DGT. Cuando llegó mi turno en la primera frenada bloquee, los frenos funcionan mucho mejor que en las otras motos que probé en días anteriores. Y comento esto porque me volvió a pasar en al final de la prueba. Después de pasar la parte mas difícil casi la lío al frenar en el circuito de velocidad. Pero conseguí parar la moto en la zona apropiada. Aún así no sabía que había aprobado, ya que no te dicen nada y tuve que confirmarlo al día siguiente en la web.
Después del examen fui al trabajo, pero pasando por casa para recoger tres tartas para los compañeros. La tarde anterior la había gastado en preparar las tartas. Toda la tarde. Me llevo más tiempo de lo que había previsto, las tartas no querían subir, así que las tuve que hornear mas de lo normal, incluso quemando un poco los bordes.
La semana pasada tuve mi primera clase de circulación. Esperaba asustarme mas al circular rodeado de coches, pero seguramente el haber conducido un ciclomotor me haya ayudado. El momento que más impresión me dio fue entrar a la vía de servicio de la A5 con tráfico denso a alta velocidad, pero tampoco me sentí muy inseguro. Lo que más me sorprendió fue lo divertido que es manejar la moto. No llega al nivel de lo que sentí en Ascari, pero es muy divertido. Me encanta conducir.