Sobre este libro
Corriente de cambio cuenta la historia de una coincidencia. La ciudad, que no tiene nombre porque es la única y la última de la Tierra, vive y reposa entre el Mar que la sustenta y el desierto que se eleva a sus espaldas. Sus tradiciones son inmutables, o mutan con tal lentitud que nadie de los que la habitan es capaz de discernir el ir y venir del péndulo. Cada solsticio de verano, los sacerdotes del Mar que han alcanzado la edad madura vuelven a él para ser recibidos por las olas. Los hombres-pez viven su existencia oculta y hosca en las costas alejadas. Sobre ambos pueblos, ajenos entre sí, giran mudas las pequeñas lunas de los Rezagados, que cada siglo (si acaso) echan una mirada a la historia que transcurre en el planeta de sus antepasados. Hará falta que la rebeldía de un hombre coincida, como nunca antes en un millón de años, con el despertar de una chispa de curiosidad de los observadores de lo alto. Una vez que hayan enfrentado al Mar, ¿quién sabe adónde los llevará la corriente?
Ilustración de portada
La portada está basada en una foto del autor, tomada en enero de 2015, en Iquique, Chile.